La Casa Blanca ha enviado formalmente al Congreso una solicitud de presupuesto suplementario por $87,600 millones de dólares, destinada principalmente a reabastecer al Pentágono tras el conflicto militar de Estados Unidos contra Irán. La petición de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB) llega en un momento de alta tensión política, luego de que legisladores tanto republicanos como demócratas manifestaran su rechazo a nuevas acciones militares y aprobaran una resolución de poderes de guerra para frenar las hostilidades.
Distribución del presupuesto solicitado El paquete financiero, enmarcado en los gastos de la denominada Operación Epic Fury, se divide en varios sectores clave para ganar el respaldo de legisladores de distintas regiones:
- Defensa Nacional ($67,000 millones): Destinados al Departamento de Defensa para costos operativos, preparación militar y reposición de inventarios. De este monto, $21,000 millones se dirigirán a municiones y armamento, $17,300 millones a costos de operación, y $12,100 millones a programas clasificados, además de cubrir combustible, drones y ciberseguridad.
- Apoyo Agrícola ($11,100 millones): Asistencia económica para agricultores estadounidenses de cultivos extensivos y especializados, incluyendo $1,100 millones específicos para productores de Florida afectados por tormentas invernales.
- Infraestructura y Proyectos Locales ($1,500 millones): Incluye $1,000 millones para el diseño final y construcción de la modernizada Penn Station en Nueva York (un punto de interés para los líderes demócratas Chuck Schumer y Hakeem Jeffries) y $500 millones para proyectos de restauración en Washington, D.C.
- Ayuda Internacional ($1,400 millones): Fondos destinados a combatir el brote del virus del Ébola en África Central.
Reacciones y propuestas de política El paquete también incluye reformas normativas de alto interés político, como la revisión de regulaciones sobre productos de cáñamo, cambios en la venta de combustibles renovables y el levantamiento de restricciones a las inversiones federales en Venezuela.
La propuesta enfrenta un panorama legislativo complejo. Mientras que figuras republicanas como los representantes Tom Cole y Ken Calvert defendieron la solicitud argumentando la necesidad de mantener la fuerza defensiva del país, la oposición demócrata criticó duramente la medida. La senadora Patty Murray, líder demócrata del Comité de Apropiaciones del Senado, calificó el conflicto como una «guerra desastrosa» y acusó a la administración de intentar utilizar un presupuesto de emergencia para financiar prioridades del Pentágono que deberían evaluarse en el proceso presupuestario anual, advirtiendo que la solicitud será revisada minuciosamente y no se aprobará de forma automática.




