La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó al gobierno del presidente Donald Trump a reactivar, si así lo decide, la política conocida como «metering», que limita el número de migrantes que pueden solicitar asilo diariamente en los puertos de entrada de la frontera entre Estados Unidos y México.
En una decisión de 6 votos contra 3, el máximo tribunal anuló una orden judicial que bloqueaba esta práctica, utilizada inicialmente durante la administración de Barack Obama y ampliada durante el primer mandato de Trump. La política dejó de aplicarse en 2020 y fue eliminada oficialmente por el presidente Joe Biden en 2021.
El Departamento de Seguridad Nacional celebró el fallo, asegurando que la medida representa una herramienta importante para reforzar la seguridad fronteriza, aunque no confirmó si volverá a implementarla.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes criticaron la decisión, al considerar que esta política provocó una crisis humanitaria al obligar a miles de personas a esperar durante largos periodos en condiciones precarias del lado mexicano de la frontera. Además, advirtieron que podría incentivar los cruces irregulares al dificultar el acceso al proceso legal de asilo.
La jueza Sonia Sotomayor emitió un fuerte voto disidente, afirmando que la decisión debilita la tradición de Estados Unidos como refugio para quienes huyen de la persecución y pone en mayor riesgo a las personas más vulnerables que buscan protección internacional.




