Un comité legislativo de Maryland ha suspendido la adquisición de Laurel Park por parte de la Autoridad de Estadios, exigiendo un análisis costo-beneficio del acuerdo de 48,5 millones de dólares que se anunció hace poco más de dos semanas. Además, impuso una moratoria de 45 días para revisar en detalle el proyecto de conversión del hipódromo en un moderno centro de entrenamiento, aunque aclaró que la medida no afectará la celebración de la 151ª edición de la Preakness el próximo 16 de mayo.
La decisión surge tras la compra en agosto de la granja Shamrock Farms por 4,5 millones de dólares, cuya adaptación resultó más costosa y con mayores retos ambientales de lo previsto. El presidente del Senado afirmó que la diligencia debida en aquella operación no fue suficiente y advirtió que la prisa por resolver el problema dejó al estado en una posición adversa, lo que hace imprescindible evaluar con precisión los recursos ya invertidos y los compromisos futuros.
Este retraso se enmarca en los esfuerzos estatales por preservar una industria hípica que, según sus promotores, genera cerca de 30.000 empleos y 3.000 millones de dólares en actividad económica, pero que acumula décadas de dificultades y cuenta con instalaciones históricas en deterioro como el hipódromo de Pimlico. Legisladores y responsables del presupuesto insisten en que, con los recursos cada vez más limitados, toda inversión debe optimizarse y sustentarse en un plan integral y transparente.




