WASHINGTON — El Gobierno del presidente Donald Trump publicó los planes finales para construir un arco triunfal de 250 pies de altura frente al Cementerio Nacional de Arlington, pero los documentos no incluyen los drones, puestos para francotiradores ni otras instalaciones militares mencionadas anteriormente por el mandatario.
Los planos fueron publicados por la Comisión Nacional de Planificación de la Capital y describen el proyecto como una “entrada ceremonial” a Washington D. C.
Trump anunció en septiembre que la estructura almacenaría numerosos drones y municiones, además de funcionar como puesto para francotiradores. El presidente utilizó esas posibles funciones de seguridad nacional para justificar el proyecto.
Sin embargo, los documentos presentados no describen ninguna finalidad militar.
Estructura estaría frente al Cementerio de Arlington
El arco, cuya altura equivaldría a aproximadamente 76 metros, estaría ubicado en una rotonda que conecta Washington D. C. con Virginia.
El proyecto también incluiría una plataforma de observación con vistas hacia el Cementerio Nacional de Arlington.
Veteranos que presentaron una demanda para detener la construcción argumentan que la estructura afectaría la solemnidad de los funerales realizados en el cementerio.
Organizaciones de preservación histórica también sostienen que el arco alteraría la vista de varios monumentos nacionales, entre ellos el Lincoln Memorial, Arlington House y el monumento dedicado a Robert E. Lee.
Gobierno afirma que todavía podría tener funciones militares
Aunque los planos no incluyen los componentes descritos por Trump, un portavoz del Departamento del Interior afirmó que el diseño podría adaptarse para cumplir esas funciones de seguridad nacional.
Según la agencia, el arco también mejoraría la experiencia de los veteranos, las familias de militares fallecidos y otros visitantes del Cementerio Nacional de Arlington.
El Consejo Asesor para la Preservación Histórica estudia por separado el posible uso de la estructura como instalación militar.
Para realizar una evaluación formal sobre ese propósito, el Departamento de Defensa tendría que presentar una solicitud. Hasta el momento, el Pentágono no lo ha hecho.
Este proceso separado permitiría revisar y aprobar primero la construcción del arco, mientras las posibles funciones militares se analizan posteriormente.
Proyecto todavía necesita autorización final
Los planos sin el complejo militar ya fueron aprobados por la Comisión de Bellas Artes y recibieron una autorización preliminar de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital.
Estas son las dos principales agencias federales que supervisan los cambios arquitectónicos y de diseño en Washington D. C.
La Comisión Nacional de Planificación todavía no ha concedido la aprobación definitiva. El Gobierno espera que el proyecto pueda recibirla durante la reunión programada para noviembre.
El Pentágono remitió las preguntas sobre el proyecto a la Casa Blanca, que no respondió inmediatamente.