WASHINGTON — Empleados federales, contratistas de defensa y trabajadores con autorizaciones de seguridad se están convirtiendo en objetivos cada vez más atractivos para gobiernos extranjeros y actores maliciosos, según nuevos datos de agencias estadounidenses.
El Centro de Delitos Cibernéticos del Departamento de Defensa (DC3) informó que las empresas están reportando una cantidad récord de amenazas internas.
Durante el último año fiscal, los informes de incidentes críticos presentados por compañías del sector de defensa, incluidos los casos relacionados con amenazas internas, aumentaron más del 50%.
Las autoridades advierten que los actores extranjeros buscan robar tecnología estadounidense, obtener información sensible y acceder a conocimientos especializados para impulsar sus propios intereses militares y económicos.
Ex empleados y trabajadores norcoreanos generan preocupación
DC3 identificó dos tipos principales de incidentes.
El primero involucra a antiguos empleados del Departamento de Defensa que presuntamente realizaron actividades maliciosas antes de abandonar sus puestos o conservaron acceso a datos después de su salida.
El segundo corresponde a empresas que contrataron personas que aparentaban ser ciudadanos estadounidenses, pero que posteriormente fueron identificadas como trabajadores norcoreanos.
Aunque estos casos todavía no se presentan en grandes cantidades, las autoridades señalaron que el aumento es evidente y que las compañías enfrentan dificultades para verificar adecuadamente la identidad de los solicitantes.
Más de 70 empresas afectadas
El Departamento de Justicia informó que una operación de trabajadores informáticos vinculados con Corea del Norte afectó a más de 70 empresas estadounidenses entre 2019 y 2025.
El esquema habría generado aproximadamente $3 millones, presuntamente enviados a organizaciones controladas por el Gobierno norcoreano.
Las autoridades anunciaron dos arrestos, varias acusaciones y el decomiso de aproximadamente 187 dispositivos informáticos utilizados durante la operación.
Entre las empresas afectadas se encuentran organizaciones de salud, comunicaciones, asistencia cibernética, comercio minorista y manufactura en Ohio, otros 16 estados y Washington D. C.
FBI advierte sobre nuevas tácticas
El FBI indicó que algunos trabajadores norcoreanos utilizan programas de acceso remoto para conectarse con dispositivos laborales y descargan aplicaciones que no corresponden con sus funciones.
También estarían contratando colaboradores estadounidenses para evadir los controles de las empresas y las investigaciones policiales.
En algunos casos, esos facilitadores reciben y mantienen computadoras utilizadas por trabajadores ubicados fuera de Estados Unidos. Otros ayudan a completar entrevistas, verificar identidades o subcontratar tareas a ciudadanos extranjeros.
Las autoridades también detectaron intentos de conseguir empleos que requieren autorizaciones de seguridad o conocimientos técnicos especializados.
Entre los principales objetivos se encuentran contratistas de defensa, empresas con contratos gubernamentales y miembros activos de las Fuerzas Armadas que podrían alojar computadoras utilizadas en estos esquemas.
Más de 22,000 contactos sospechosos
Durante el año fiscal 2025, las empresas reportaron a la Agencia de Seguridad y Contrainteligencia de Defensa (DCSA) más de 22,000 contactos sospechosos.
De estos, aproximadamente 2,900 involucraron a entidades extranjeras que buscaban información sensible o tecnología perteneciente a compañías con autorización para trabajar con materiales clasificados.
La cantidad total de contactos disminuyó frente a los cerca de 32,000 reportados en 2024. Sin embargo, las autoridades continúan observando un aumento en incidentes internos y tácticas dirigidas específicamente contra empleados con acceso privilegiado.
Más del 48% de los intentos identificados durante 2025 procedió de las regiones de Asia Oriental y el Pacífico.
Entre los métodos más utilizados se encontraron el acercamiento a expertos, investigadores y personal técnico, así como el envío de currículums para obtener empleos relacionados con tecnologías emergentes.
Amenazas internas cuestan millones
La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) advirtió que las amenazas internas pueden ser intencionales, negligentes o accidentales.
Según la agencia, los incidentes relacionados con el robo de credenciales cuestan a cada organización aproximadamente $4.8 millones anuales. Además, contener una amenaza interna requiere un promedio de 81 días.
CISA actualizó su guía de prevención para incluir recomendaciones sobre trabajo remoto e híbrido, uso de inteligencia artificial para engañar o manipular, control de acceso, revisión de visitantes y separación de empleados.
La agencia señaló que las organizaciones deben aplicar varias medidas complementarias, ya que no existe una sola estrategia capaz de prevenir todos los casos de sabotaje, robo de propiedad intelectual o ciberataques internos.