Una madre de la Walt Whitman High School en Bethesda, Maryland, destaca el alto nivel de la educación pública del condado de Montgomery y asegura que la experiencia de su hija, estudiante de último año, supera la de cualquier alumno de escuelas privadas del área. La joven, que ingresará este otoño al Colegio de la Santa Cruz en Massachusetts, disfrutó de una amplia oferta académica, numerosas actividades extracurriculares y un sólido sistema de apoyo para mantener sus calificaciones mientras participaba en todo lo que deseaba.
Sin embargo, la madre advierte al consejo de educación que no apruebe el recorte de más de 400 puestos propuesto por el superintendente, tras la aprobación de un presupuesto que deja a las escuelas con un déficit de 36 millones de dólares. Entre las plazas amenazadas están orientadores universitarios y profesionales, trabajadores sociales y especialistas en participación familiar, cuyos servicios, sostiene, son fundamentales para el bienestar y el rendimiento de los alumnos.
Según la madre, eliminar estos puestos podría alterar las cifras de admisión a universidades de prestigio y mermar el apoyo emocional que los estudiantes reciben a través de iniciativas como los eventos antiestrés, con una asistencia masiva durante las horas de descanso. Anuncia además que padres y alumnos llenarán la reunión del consejo el 4 de junio para solicitar que se preserve el personal clave.




