Cada vez más vehículos incorporan tecnologías avanzadas de asistencia al conductor, como sistemas capaces de frenar, acelerar y mantenerse en el carril con una intervención limitada del conductor. Además, los robotaxis continúan expandiéndose en varias ciudades de Estados Unidos. Sin embargo, el Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS), con sede en Arlington, Virginia, señala que aún es necesario recopilar más información para determinar qué tan seguras son estas tecnologías en comparación con la conducción humana.
Según David Harkey, presidente del IIHS, uno de los sistemas más efectivos es el frenado automático de emergencia, ya que puede detectar obstáculos o tráfico detenido y reducir la velocidad para evitar accidentes o disminuir su gravedad. También indicó que los sistemas de conducción parcialmente automatizada han mostrado beneficios importantes, aunque existe preocupación de que algunos conductores confíen demasiado en estas funciones y se distraigan mientras manejan.
Los especialistas explican que todavía no existen suficientes datos para evaluar con precisión el desempeño de los vehículos autónomos, debido a que han recorrido muchos menos kilómetros que los automóviles conducidos por personas. Aunque las empresas deben reportar ciertos accidentes a las autoridades, los investigadores consideran que harán falta varios años más de información para establecer si esta tecnología es igual o más segura que la conducción tradicional. Mientras tanto, recomiendan utilizar estas funciones como una ayuda adicional, pero sin dejar de prestar atención al volante.




