El mercado laboral de Estados Unidos mostró señales de desaceleración en junio, luego de que los empleadores añadieran apenas 57,000 nuevos puestos de trabajo, menos de la mitad de los creados el mes anterior, según informó el Departamento de Trabajo. Aunque la tasa de desempleo bajó de 4.3% a 4.2%, la reducción se debió principalmente a que muchas personas dejaron de buscar empleo y ya no fueron contabilizadas como desempleadas.
El informe refleja que las empresas mantienen una postura cautelosa ante la economía, marcada por una inflación elevada y una menor confianza de los consumidores. Además, las cifras de contratación de abril y mayo fueron revisadas a la baja, confirmando que el crecimiento del empleo ha sido más débil de lo estimado inicialmente.
Los sectores de restaurantes, hoteles y bares registraron una pérdida de 61,000 empleos, mientras que el comercio minorista también redujo su plantilla. En contraste, la construcción, los servicios profesionales y la manufactura reportaron ligeros aumentos en la contratación, impulsados en parte por proyectos relacionados con infraestructura y tecnología.
Los analistas consideran que el menor ritmo de contratación podría influir en las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, mientras que los salarios crecieron un 3.5% anual, un incremento que continúa siendo insuficiente para compensar el aumento del costo de vida de muchos estadounidenses.




