La controversia en torno al Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln en Washington D.C. continúa creciendo después de que el presidente Donald Trump anunciara que seis personas fueron arrestadas por presuntamente causar daños en el lugar.
La polémica surge tras una costosa renovación valorada en más de 14 millones de dólares, impulsada por Trump como parte de los preparativos para las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos. El proyecto incluyó el vaciado del estanque y la aplicación de un nuevo revestimiento de color azul, denominado por el mandatario como «azul bandera estadounidense».
Sin embargo, poco después de la remodelación comenzaron a aparecer problemas, incluyendo proliferación de algas y desprendimiento de partes del recubrimiento. Trump ha insistido en que los daños fueron causados por actos de vandalismo, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que respalden esa afirmación.
Las autoridades federales no han ofrecido detalles sobre los arrestos anunciados por el presidente. Mientras tanto, la seguridad en la zona ha sido reforzada con la presencia de la Policía de Parques y miembros de la Guardia Nacional.
A la controversia también se sumó un grupo ambientalista que solicitó una investigación federal tras el hallazgo de aves muertas cerca del estanque. Organizaciones de conservación han expresado preocupación por las condiciones del agua y el impacto ambiental que podría estar teniendo la remodelación.
El proyecto, que buscaba embellecer uno de los monumentos más emblemáticos del país antes de las celebraciones patrióticas, ahora enfrenta cuestionamientos por sus costos, problemas técnicos y posibles consecuencias ambientales.




