El Departamento de Justicia y la Secretaría de Medio Ambiente de Maryland presentaron demandas contra la empresa encargada del suministro de agua de la capital por la contaminación del río Potomac tras un derrame masivo de aguas residuales en enero. Maryland reclama sanciones por infracciones a las leyes estatales de contaminación y daños ocasionados por el vertido de millones de galones de desechos sin tratar en el condado de Montgomery.
En la denuncia civil se alega que la antigua tubería Potomac Interceptor, con más de cincuenta años de servicio, mostraba claros signos de corrosión, pero no se evaluaron debidamente los riesgos ni se emprendieron a tiempo las obras de mejora. El estado exige una multa de 10.000 dólares diarios por cada jornada de descarga no autorizada —hasta 550.000 dólares por los 55 días de derrame—, así como el pago de los análisis ambientales, las labores de limpieza y los daños por la pérdida de valor del recurso natural.
Por su parte, el Departamento de Justicia acusa a la empresa de violar la Ley de Aguas Limpias al no mantener su sistema de alcantarillado en condiciones que impidieran la entrada de aguas sin tratamiento al río. La compañía respondió que, desde 2018, colabora con el Servicio de Parques Nacionales en evaluaciones, revisiones ambientales y reparaciones de emergencia, y que solicitará nuevamente la agilización de los estudios necesarios para acelerar la rehabilitación del colector.



