La paralización parcial del gobierno federal podría poner en riesgo la ceremonia anual que honra a los bomberos fallecidos en acto de servicio. El Memorial Nacional de Bomberos Caídos, ubicado en el campus del Centro Nacional de Capacitación de Emergencias en Emmitsburg, Maryland, depende de fondos del Departamento de Seguridad Nacional y de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias. Sin ese financiamiento, el centro permanece cerrado y los organizadores buscan alternativas para llevar a cabo el homenaje.
Durante 45 años, familias y amigos se han reunido cada mayo para recordar a quienes perdieron la vida desempeñando sus funciones; este año la celebración está en duda. Víctor Stagnaro, director ejecutivo de la Fundación Nacional de Bomberos Caídos, pidió a la Casa Blanca, al Congreso y al Departamento de Seguridad Nacional que permitan el acceso al sitió. “Lo que pedimos es la oportunidad de abrir el Memorial Nacional de Bomberos Caídos”, explicó, con el objetivo de rendir homenaje a los 204 bomberos fallecidos de 43 estados. “Queremos poder decirles dónde estará enaltecido su bombero, dónde figurará su nombre en una placa de bronce, siempre que exista un memorial para que puedan verlo”.
En caso de que el memorial siga cerrado, la fundación está negociando con la Universidad Mount St. Mary’s la realización de un acto alternativo los días 2 y 3 de mayo. “Si supiéramos antes del 20 de abril que estará abierto y listos para comenzar, nos ahorraría cientos de miles de dólares”, añadió Stagnaro. Creada por ley en 1992, la fundación ratificó su compromiso de honrar a los bomberos caídos y apoyar a sus familias a pesar del cierre parcial del gobierno.




