El gobernador de Maryland, Wes Moore, firmó el presupuesto estatal para 2027, un plan operativo de casi 71.000 millones de dólares que cierra un déficit de 1.400 millones sin aumentar impuestos ni elevar tasas. Durante la ceremonia, Moore destacó inversiones en seguridad pública, educación y alivio del coste energético, cumpliendo el compromiso de financiar prioridades sin gravar más a la ciudadanía.
El presidente del Senado, Bill Ferguson, señaló que fue “el presupuesto que más rápido ha aprobado la cámara en años”, mientras que la presidenta de la Cámara de Representantes, Joseline Peña-Melnyk, detalló ayudas para hogares de bajos ingresos: 37 millones de dólares para mitigar tarifas, más de 300 millones para el Programa de Energía Residencial y 82 millones para el Programa de Asistencia Energética de Maryland. El plan también incluye recortes por 127 millones de dólares al presupuesto del Departamento de Discapacidades como medida de contención de gastos.
El líder de la minoría republicana, Jason Buckel, admitió haber votado a favor pese a que “ningún republicano lo habría diseñado”, y advirtió que el documento no soluciona el déficit estructural estatal. Un análisis del Departamento de Servicios Legislativos prevé que, sin medidas adicionales, la brecha podría alcanzar los 4.000 millones de dólares en 2031.




