Sarah Awad, una joven de 26 años originaria de Arlington, Virginia, se convirtió en una de las participantes más destacadas de la más reciente temporada de Outlast: The Jungle, la serie de supervivencia de Netflix. Aunque no logró ganar el premio de un millón de dólares, su paso por la competencia llamó la atención de los espectadores y generó un amplio debate en redes sociales.
El programa reúne a 16 concursantes en la selva de Panamá, donde deben sobrevivir en equipos con recursos limitados y enfrentar condiciones extremas. Awad, exjugadora de rugby, explicó que decidió participar porque el formato basado en el trabajo en equipo encajaba con su experiencia deportiva.
Durante la temporada, Awad protagonizó una de las historias más comentadas luego de ser expulsada de su equipo, conocido como “Team Charlie”, por tres compañeros hombres. Muchos espectadores criticaron el comportamiento de algunos participantes y señalaron actitudes que consideraron discriminatorias hacia las mujeres del programa.
Tras abandonar ese equipo, logró integrarse a otro grupo y avanzó hasta uno de los últimos episodios antes de ser eliminada. Durante su estancia en la competencia enfrentó hambre, altas temperaturas, lesiones e incluso el contacto con un árbol venenoso que le provocó una herida en la espalda.
A pesar de las dificultades, Awad recordó algunos momentos positivos, como construir una cama de bambú elevada y probar un escorpión cocinado, experiencia que describió como sorprendentemente agradable. La participante aseguró que el programa le dejó importantes lecciones sobre resiliencia, trabajo en equipo y la importancia de vivir el presente, convirtiéndola en una de las concursantes más populares de la temporad




