David Landau, voluntario en una escuela primaria de Rockville, creó el “Proyecto Historias Personalizadas” para motivar a los estudiantes a leer. A partir de entrevistas en las que pregunta a cada niño sobre sus amigos, sus intereses, su comida favorita y hasta el superpoder que desearían tener, escribe relatos de unas diez páginas en los que los protagonistas son ellos mismos. Utiliza inteligencia artificial para generar las ilustraciones y termina cada ejemplar con un moderno sistema de encuadernación; hasta ahora ha publicado casi 80 libros.
El programa de mentoría extracurricular empareja a cada alumno con un voluntario que lo acompaña a la hora de la lectura. “Me encanta ver en sus ojos la emoción al recibir el libro y compartirlo con su mentor”, explica Landau. C.J. Rucker, coordinador de los programas juveniles, destaca que esta iniciativa ha cambiado la actitud de quienes antes se resistían a la lectura y ahora preguntan: “¿Podemos crear otra historia para el señor David?”.
Además de trabajar en las aulas, Landau elabora cuentos personalizados para niños en tratamiento oncológico en los institutos de salud, visitando mensualmente a dos o tres pequeños. Para él, esta labor ha llenado un vacío en su vida: “No tiene precio; es lo mejor que he hecho”.
Maryland Hispanic News




