Un informe reciente revela que las personas que consumen más de nueve raciones diarias de alimentos ultraprocesados tienen un 67 % más de probabilidades de sufrir un infarto, un accidente cerebrovascular o morir por enfermedades cardíacas, en comparación con quienes ingieren una ración al día. Además, por cada ración adicional, el riesgo aumenta más de un 5 %, cifra que se eleva por encima del 6 % entre la población afroamericana.
Para identificar estos productos basta con leer las etiquetas y detectar largas listas de ingredientes, muchos de ellos aditivos o sustancias químicas de difícil pronunciación que prolongan la vida útil. Al estar cargados de azúcar, sal y grasas saturadas, estos alimentos promueven la inflamación en el organismo. Ante la dificultad de eliminarlos por completo, la doctora Michele Arthurs aconseja moderar su consumo: compartir porciones, comer antes una comida saludable en eventos con oferta de ultraprocesados, alternar bebidas azucaradas con versiones bajas en azúcar y acompañar las patatas fritas o snacks con una pieza de fruta antes de consumirlos.
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