WASHINGTON — La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) comenzará a implementar una nueva generación de tecnología en los aeropuertos de Estados Unidos con el objetivo de reforzar la seguridad y reducir el tiempo que los pasajeros pasan en los puntos de control.
La iniciativa forma parte de la estrategia Horizon 25, presentada por el nuevo administrador de la TSA, David Cummins. El plan busca modernizar las operaciones de la agencia mediante el uso de sistemas avanzados y procesos automatizados.
Cummins explicó a WTOP que la TSA probó durante el último año diferentes equipos y programas informáticos en varios aeropuertos del país. Ahora, la agencia combinará las tecnologías con mejores resultados en una sola configuración, comenzando por los carriles TSA PreCheck.
El proceso comenzará en puertas electrónicas equipadas con tecnología de comparación facial, que verificarán la identidad del pasajero al comparar su rostro con la fotografía de su documento de identificación.
Después, el equipaje de mano pasará por un escáner de tomografía computarizada capaz de producir imágenes tridimensionales de alta definición. La tecnología permite a los agentes examinar digitalmente el interior de las maletas y reduce la necesidad de retirar computadoras portátiles u otros aparatos electrónicos.
Finalmente, los viajeros atravesarán un nuevo escáner corporal caminando a un ritmo normal, sin detenerse ni levantar los brazos como ocurre con muchos equipos actuales.
Según Cummins, toda la experiencia en los carriles PreCheck podría completarse “en segundos, no minutos” una vez que los nuevos sistemas estén plenamente operativos.
La TSA anunció que prevé instalar esta configuración tecnológica en sus 400 carriles PreCheck durante los próximos meses.