Desde hace más de cuatro décadas, el Refugio Lugar Arcoíris ofrece comidas y un lugar cálido en temporada de riesgo de hipotermia a mujeres sin hogar. Instalado en una iglesia presbiteriana de Rockville, ha atendido a cerca de 3.000 mujeres, brindando alojamiento temporal, gestión de casos y apoyo para encontrar vivienda permanente. Hace aproximadamente dos meses, la dirección del refugio fue notificada de que la propiedad sería vendida y que todos los ocupantes debían desalojar antes de finales de junio.
Con 28 camas disponibles entre el 1 de noviembre y el 1 de abril de 7 p. m. a 7 a. m., el refugio no funciona por orden de llegada; una vez asegurado el espacio, la beneficiaria lo conserva durante todo el periodo invernal. Voluntarios sirven tres comidas diarias. A pesar de que una encuesta reciente reveló una caída del 26 % en la falta de vivienda en el condado, las plazas nocturnas continúan completas, y en las últimas temporadas han recurrido al refugio docentes, personal hospitalario y trabajadoras sociales que ya no pueden costear una vivienda básica.
Financiado con donaciones y fondos estatales y municipales, el Refugio Lugar Arcoíris colabora con el Departamento de Salud y Servicios Humanos del condado para hallar una nueva ubicación que le permita operar durante todo el año. Además, proyecta crear la primera residencia en el condado abierta de forma permanente para jóvenes de entre 18 y 24 años, un grupo con dinámicas propias en la crisis de la falta de vivienda.




