La mañana del sábado, el campo de fútbol de la escuela secundaria de Gaithersburg se llenó para la primera Carrera del Superintendente, un 5 km organizado por las Escuelas Públicas del Condado de Montgomery junto a la Campaña Cenar con Dignidad. El recorrido atravesó Bohrer Park antes de regresar al estadio John H. Harvill, con el objetivo de reducir los 1,2 millones de dólares de deuda acumulada en las comidas estudiantiles. “La inseguridad alimentaria es muy real”, dijo el superintendente Thomas Taylor, quien señaló que casi el 40 % del alumnado accede al programa de almuerzo gratuito y que muchos más califican pero no aprovechan esos beneficios.
El piloto de aerolínea y residente de Rockville David Brosnan fue el primero en cruzar la meta, acompañado por su esposa e hijos. “Es importante retribuir”, comentó Brosnan, nativo de Nueva Zelanda cuya hija estudia en el condado. También participaron grupos de amigos y miembros del personal, como Michaela Ezell, quien recordó que en la primaria recibía sándwiches de mantequilla de maní y mermelada cuando no tenía fondos para el almuerzo. “Queremos que ningún estudiante pase por eso”, afirmó.
Uno de los más rápidos fue el alumno de la escuela intermedia Hallie Wells, Jacob Lebenkoff, quien, pese a estar castigado, finalizó en segundo lugar con un tiempo de 19 minutos y 20 segundos. El propio superintendente concluyó la prueba en 28 minutos. “No es mi mejor marca, pero es respetable”, bromeó Taylor, orgulloso de la gran afluencia. La recaudación de la carrera continúa abierta.




