WASHINGTON (AP) — El Servicio de Parques Nacionales respaldó el enorme arco conmemorativo propuesto por el presidente Donald Trump, aunque reconoció que la estructura alteraría las vistas y conexiones históricas entre numerosos monumentos de Washington D. C.
El proyecto contempla la construcción de un arco dorado de 250 pies de altura, equivalentes a 76 metros, en Memorial Circle, cerca del extremo occidental del Arlington Memorial Bridge y de la entrada al Cementerio Nacional de Arlington.
Un informe de 133 páginas publicado el viernes concluyó que la estructura tendría efectos adversos sobre decenas de propiedades históricas y modificaría algunas de las líneas visuales más importantes de la capital estadounidense.
Entre los lugares afectados se encontrarían el Monumento a Washington, los monumentos a Lincoln y Jefferson, el Capitolio, el National Mall, la Catedral Nacional, Georgetown, Key Bridge y el antiguo Observatorio Naval.
Alteraría una conexión histórica
Uno de los mayores impactos sería la interrupción de la alineación entre el Monumento a Lincoln, Memorial Bridge y Arlington House, antigua residencia del general confederado Robert E. Lee.
Esa conexión fue diseñada para unir física y simbólicamente el norte y el sur del país después de la Guerra Civil. Actualmente, una persona puede observar Arlington House desde el Monumento a Lincoln y contemplar el monumento desde la propiedad ubicada dentro del Cementerio Nacional de Arlington.
El arco se levantaría en medio de esa línea visual, convirtiéndose en el elemento dominante del paisaje y ocultando parcialmente los monumentos existentes.
El Servicio de Parques reconoció que Memorial Circle es especialmente sensible desde la perspectiva de la conservación histórica. Sin embargo, concluyó que esas mismas características hacen que sea el lugar apropiado para construir la estructura.
Según el informe, los efectos no podrían evitarse completamente sin trasladar el arco a otro lugar o eliminar su principal elemento conmemorativo. La agencia considera que cualquiera de esas opciones impediría cumplir el objetivo del proyecto.
El proyecto enfrenta una demanda
El informe podría fortalecer la posición del gobierno federal frente a una demanda presentada por tres veteranos de la guerra de Vietnam y el historiador de arquitectura Calder Loth.
Los demandantes sostienen que la administración no puede construir un monumento de esta magnitud en terrenos administrados por el Servicio de Parques Nacionales sin recibir primero una autorización del Congreso.
También argumentan que el arco perjudicaría la experiencia de visitar el Cementerio Nacional de Arlington y alteraría una vista histórica cuidadosamente planificada hace aproximadamente un siglo.
Nicolas Sansone, abogado de Public Citizen Litigation Group, afirmó que el nuevo informe confirma que el proyecto transformaría considerablemente el área del National Mall.
El representante legal considera que una decisión de esta importancia debería ser tomada por el Congreso y no únicamente mediante instrucciones del Poder Ejecutivo.
El arco ya recibió aprobaciones preliminares
La Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos ya aprobó el diseño general del arco. Todos los integrantes de esa comisión fueron nombrados por Trump.
La Comisión Nacional de Planificación de la Capital también aprobó en julio el lugar y los planos preliminares, aunque solicitó que se atendieran diferentes observaciones antes de una revisión definitiva.
La propuesta indica que el monumento celebraría los logros del pueblo estadounidense, promovería el patriotismo y embellecería la capital. La comisión deberá volver a examinar el proyecto durante el otoño.
El arco forma parte de varios proyectos promovidos por Trump para modificar algunos de los lugares más reconocidos de Washington. Entre ellos se encuentran la renovación del Kennedy Center, la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca y trabajos en la piscina reflectante del Monumento a Lincoln.
Mientras la administración presenta la estructura como un nuevo símbolo nacional, críticos y especialistas en conservación advierten que cambiaría permanentemente las relaciones visuales y simbólicas que definen el paisaje monumental de Washington.