WASHINGTON (AP) — Las calles cercanas al Capitolio y la Casa Blanca se convertirán en una pista de alta velocidad durante el Freedom 250 Grand Prix, una carrera de IndyCar programada para el 22 y 23 de agosto.
La competencia formará parte de las celebraciones por el 250.º aniversario de Estados Unidos. Los pilotos completarán 147 vueltas y recorrerán un total de 250 millas en un circuito urbano de 1.66 millas, compuesto por siete curvas.
La ruta atravesará Pennsylvania Avenue y otras importantes vías de la capital. Durante el recorrido, los asistentes podrán observar lugares emblemáticos como el Capitolio, el Monumento a Washington y el Museo Nacional del Aire y el Espacio.
Como parte de los preparativos, se realizarán reparaciones en aproximadamente un tercio del circuito. Además, más de 220 tapas de alcantarilla serán aseguradas para evitar que la fuerza generada por los vehículos pueda levantarlas durante la carrera.
Los organizadores también instalarán 1,800 barreras de protección y detectores de metales supervisados por el Servicio Secreto. La competencia podrá continuar bajo la lluvia, pero se suspenderá si se presentan tormentas eléctricas o acumulaciones de agua que hagan peligrosa la pista.
El evento ha despertado gran interés entre el público. Se recibieron solicitudes para 288,000 entradas gratuitas, aunque los organizadores esperan recibir aproximadamente 130,000 espectadores durante cada uno de los dos días.