El norte de Virginia continúa bajo vigilancia por sequía, y las autoridades del condado de Fairfax solicitaron que el río Potomac quede excluido de una posible declaración estatal de emergencia por sequía para proteger el suministro de agua potable de la región.
La Junta de Supervisores autorizó al presidente Jeff McKay a enviar una carta a la gobernadora Abigail Spanberger, argumentando que Fairfax Water depende del río Potomac como principal fuente de abastecimiento. Esta empresa también suministra agua a Loudoun Water, mientras que WSSC Water, en Maryland, y el Acueducto de Washington también utilizan el Potomac.
Según McKay, una declaración estatal basada únicamente en las condiciones de Virginia podría afectar la coordinación regional que lidera el Consejo de Gobiernos del Área Metropolitana de Washington (MWCOG), cuyo plan contempla la gestión conjunta del sistema del río Potomac entre varios estados.
El funcionario advirtió que una medida uniforme para todo el estado podría generar dificultades innecesarias para más de 2.2 millones de habitantes y afectar la economía del norte de Virginia, además de ignorar la infraestructura y la planificación regional ya existentes.




