La última jornada de la sesión legislativa estatal, que había transcurrido con despedidas y momentos distendidos, desembocó en un ambiente de confrontación en ambas cámaras. En el Senado, varios legisladores republicanos demoraron la aprobación de proyectos mientras el reloj avanzaba, lo que provocó el reproche del presidente de la cámara hacia un senador que insistía en interpelar el último expediente, una licencia de licores para salones de cigarros de lujo. Con apenas dos minutos para la medianoche, el presidente suspendió la discusión y dio paso a los agradecimientos antes de clausurar la sesión.
En la Cámara de Representantes, a cuatro minutos del cierre, estalló un acalorado debate al intentar poner fin a la discusión de la Ley de Derechos Electorales de Maryland 2026. Al cortar el debate, los republicanos protestaron enérgicamente y exigieron más tiempo para exponer sus argumentos, mientras la presidenta de la Cámara, Joseline Peña-Melnyk, defendía que la moción no admitía debate. El estruendo de gritos y acusaciones cruzadas se prolongó hasta que el líder de la mayoría propuso el cierre sine die.
Pese al caos en los minutos finales, durante el día se aprobaron varias iniciativas clave: un crédito fiscal de 1.000 dólares para padres que han sufrido un aborto involuntario, avanzó hacia la firma del gobernador; también se dieron pasos en proyectos de vivienda cerca de corredores de transporte y en el estudio de la tributación de seguros cautivos en el extranjero.




