El 30 de junio se conmemora el Día del Asteroide, una iniciativa mundial creada para concienciar sobre la importancia de detectar y prevenir posibles impactos de asteroides y cometas contra la Tierra. La fecha recuerda el evento de Tunguska, ocurrido en Rusia en 1908, cuando un enorme objeto explotó en la atmósfera y arrasó más de 800 millas cuadradas de bosque, siendo el mayor impacto registrado en la historia moderna.
Otro acontecimiento clave fue el impacto de Chelyabinsk, en 2013, que dejó cientos de personas heridas y daños en edificios, demostrando que incluso asteroides relativamente pequeños pueden representar un riesgo importante. Desde entonces, agencias espaciales y organizaciones internacionales han reforzado los esfuerzos para mejorar la detección y respuesta ante este tipo de amenazas.
En los últimos años se han logrado avances importantes en defensa planetaria, como la puesta en marcha del Observatorio Vera Rubin, la misión DART de la NASA, que logró modificar la órbita de un asteroide por primera vez, y la futura misión Hera de la Agencia Espacial Europea, que estudiará los resultados de esa prueba. Además, la NASA prepara el lanzamiento de la misión NEO Surveyor para detectar objetos cercanos a la Tierra que actualmente son difíciles de observar.
Los organizadores del Día del Asteroide invitan a personas de todo el mundo a participar en actividades educativas y a conocer más sobre la importancia de proteger al planeta frente a posibles impactos en el futuro.




