WASHINGTON — Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una alerta sanitaria ante el aumento de personas expuestas a animales con rabia o posiblemente infectados en distintas regioneCDC alerta por aumento de exposiciones a la rabia en Estados Unidoss de Estados Unidos.
Entre julio y agosto de 2026, los CDC recibieron un 17% más de consultas relacionadas con la rabia que durante el mismo período del año anterior. Al menos ocho departamentos estatales de salud también informaron aumentos en la administración del tratamiento preventivo después de una exposición, errores durante su aplicación o ambas situaciones.
La alerta se produce después de varios incidentes, incluido un evento en Carolina del Norte en el que cerca de 300 personas estuvieron expuestas a cabras infectadas que formaban parte de un zoológico móvil.
La rabia es prevenible si se actúa rápidamente
La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central y puede transmitirse mediante mordeduras, arañazos o saliva de un animal infectado.
Una vez que aparecen los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal. Sin embargo, puede prevenirse si la persona recibe atención médica y el tratamiento correspondiente antes de que comiencen las señales de infección.
Los primeros síntomas pueden incluir dolor de cabeza, náuseas, fiebre o molestias en la garganta. Posteriormente, la enfermedad puede provocar desorientación, alucinaciones, parálisis y coma.
¿Qué debe hacer después de una posible exposición?
Los CDC recomiendan que cualquier persona mordida o arañada por un animal silvestre, desconocido o con un comportamiento extraño:
- Lave inmediatamente la herida con agua y jabón durante 15 minutos.
- Busque atención médica urgente.
- Informe al profesional de salud qué tipo de animal estuvo involucrado.
- Consulte con las autoridades sanitarias o el servicio local de control de animales.
- Verifique la vacunación del animal si se trata de una mascota.
- No intente capturar al animal si hacerlo representa un peligro.
¿En qué consiste el tratamiento?
La profilaxis posexposición, conocida como PEP, generalmente incluye limpieza de la herida, inmunoglobulina antirrábica y una serie de vacunas.
Para una persona que nunca ha sido vacunada contra la rabia, las dosis suelen administrarse durante la primera consulta y nuevamente los días 3, 7 y 14. Los pacientes con el sistema inmunitario debilitado pueden necesitar una dosis adicional.
Quienes fueron vacunados anteriormente normalmente reciben dos dosis, separadas por tres días, y no deben recibir inmunoglobulina. El tratamiento específico debe ser determinado por profesionales médicos y autoridades de salud pública.
Los CDC indicaron que actualmente no existe escasez de vacunas ni de inmunoglobulina antirrábica en Estados Unidos. No obstante, insistieron en evaluar correctamente cada exposición para evitar errores, tratamientos innecesarios y costos adicionales.
Más del 90% de los casos de rabia detectados en animales en Estados Unidos corresponde a especies silvestres, principalmente murciélagos, mapaches, zorrillos y zorros. Mantener vacunadas a las mascotas y evitar el contacto con animales silvestres son las principales medidas de prevención.