La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que los estados pueden seguir contabilizando las boletas enviadas por correo que lleguen después del Día de las Elecciones, siempre que hayan sido enviadas antes de esa fecha y cuenten con el matasellos correspondiente. La decisión, aprobada por una votación de 5 a 4, mantiene vigentes las normas utilizadas en más de la mitad de los estados y en el Distrito de Columbia.
La jueza Amy Coney Barrett, autora de la opinión mayoritaria, explicó que la legislación federal establece un único Día de las Elecciones, pero no especifica cuándo deben recibirse los votos enviados por correo. Agregó que, si se desea un plazo uniforme para todo el país, corresponde al Congreso modificar la ley.
La decisión representa un revés para el presidente Donald Trump y para líderes republicanos, quienes buscaban impedir que se contaran las boletas recibidas después de la jornada electoral. Trump calificó el fallo como una «gran derrota» y volvió a pedir al Congreso que apruebe la ley SAVE America Act, una propuesta que impondría nuevas restricciones al voto por correo y exigiría prueba documental de ciudadanía para registrarse como votante.
Los jueces disidentes, encabezados por Samuel Alito, argumentaron que el fallo podría generar incertidumbre y afectar la confianza del público en la integridad de las elecciones.
Expertos en administración electoral señalaron que la decisión evita importantes cambios en las reglas de votación a pocos meses de las elecciones legislativas de 2026 y brinda estabilidad a los estados que ya utilizan estos procedimientos para procesar las boletas enviadas por correo.




