El Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS), con sede en Arlington, Virginia, anunció que comenzará a realizar pruebas de seguridad a camionetas de carga y vehículos de trabajo, además de los automóviles tradicionales que ha evaluado durante décadas.
La medida surge debido a la creciente preocupación por la seguridad de estos vehículos comerciales. Según datos del IIHS, en 2023 murieron 6,535 personas en accidentes que involucraron camiones pesados, medianos o camionetas ligeras, lo que representó el 16% de todas las muertes en carretera.
David Kidd, vicepresidente de investigación vehicular del IIHS, explicó que muchos vehículos de trabajo carecen de sistemas de seguridad que son comunes en los automóviles particulares, como bolsas de aire, control electrónico de estabilidad y frenado automático de emergencia.
El problema radica en que estos vehículos son diseñados principalmente para cumplir funciones específicas, como entregas, servicios públicos o trabajos de construcción, priorizando la funcionalidad sobre la seguridad. Por ejemplo, algunas camionetas de reparto cuentan con diseños que facilitan que los trabajadores entren y salgan rápidamente, pero no incorporan las mismas protecciones que un automóvil convencional.
El IIHS espera que estas nuevas evaluaciones impulsen a fabricantes y operadores de flotas a incorporar más tecnologías de seguridad para reducir accidentes y proteger tanto a los conductores como a las personas que comparten las carreteras con estos vehículos.




