El cierre este mes de las tiendas Saks Fifth Avenue en Friendship Heights y Tysons deja a sus propietarios con cientos de miles de metros cuadrados por rellenar o reconvertir, al tiempo que expertos en comercio minorista replantean el papel de los grandes almacenes como tiendas ancla. Tradicionalmente encargados de atraer el flujo de clientes, estos espacios hoy exigen nuevos conceptos que incentiven las visitas frecuentes y prolonguen la estancia de los compradores.
Los gestores de centros comerciales buscan nuevos inquilinos, fragmentan o renuevan esos espacios para usos mixtos. Un ejemplo es el proyecto de remodelación de Lakeforest Mall, valorado en 1.200 millones de dólares, que transformará un centro convencional en un distrito de uso mixto. En Tysons Corner Center, se inauguró en abril Hershey Super Sweet Adventure en el antiguo local de Pottery Barn y, en 2027, abrirá DICK’S House of Sport, un espacio interactivo de deporte y venta de artículos que incluye campos de fútbol y simuladores de golf.
Pese a la tendencia de cierres, anclas como Bloomingdale’s, Macy’s y Nordstrom han invertido en reformas de sus áreas, y el tráfico en Tysons aumentó un 10 % el año pasado, con 18 millones de visitantes. Además, empresas como Onelife Fitness están interesadas en convertir los aproximadamente 10.000 m² de la antigua Saks en un centro deportivo de servicio completo, tras haber inaugurado en 2025 un club de salud de 5.000 m² en el Mosaic District.




