La reciente decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la manipulación racial de distritos electorales en estados del sur ha desencadenado una carrera para reformar los mapas congresionales antes de las elecciones intermedias. En Maryland, el senador estatal Arthur Ellis, próximo a dejar el cargo, urgió a su cámara a adoptar una estrategia similar y criticó con dureza la inacción del presidente del Senado, Bill Ferguson, al que calificó de “traidor” por negarse a impulsar nuevos límites electorales.
Ellis aseguró que existe la mayoría necesaria en el Senado para aprobar el plan de distritación que ya obtuvo luz verde en la Cámara de Delegados, pero advirtió que no se convocará una sesión extraordinaria este año. La propuesta choca con los precedentes judiciales, tras una derrota en 2022 frente a magistrados designados por el expresidente estatal Larry Hogan, quienes impusieron un mapa más favorable al partido opositor. Varios actores advierten que, sin un cambio constitucional, los esfuerzos de redistritación podrían anularse de nuevo, por lo que el debate podría reanudarse el próximo año.




