En el condado de Montgomery, Maryland, una de las zonas más acomodadas del país, más estudiantes reciben almuerzos gratuitos o a precio reducido que el total de alumnos de las escuelas públicas de Washington D.C. Durante el curso 2023-2024, el sistema escolar de Montgomery registró más de 70 000 alumnos en el programa de comidas subsidiadas, frente a unos 51 000 en D.C. “Es un dato incómodo de reconocer para algunos en el condado”, admitió el superintendente Dr. Thomas Taylor, quien además señaló que hay muchas familias que podrían optar al beneficio pero no lo solicitan y otras que, pagando un precio intermedio, acumulan deudas por no poder afrontarlo.
Para afrontar los 1,2 millones de dólares de saldo pendiente por almuerzos, las autoridades lanzaron la campaña Comer con Dignidad, que ya ha recibido una donación de 250 000 dólares de la familia Darvish, propietaria de un importante grupo de concesionarios en Silver Spring, con el fin de aliviar las cuentas impagadas y garantizar que todos los estudiantes puedan comer sin cargar con deudas.
Ante el encarecimiento de los alimentos y el incremento de los costes laborales, los responsables del distrito estudian subir el precio de los almuerzos en treinta céntimos a partir del próximo año. Aseguran que quienes gozan de comida gratuita o reducida no sufrirán cambios, y advierten que de no aplicar este ajuste podrían verse obligados a ofrecer menús de menor calidad, alargar los tiempos de espera e incluso suprimir el desayuno en algunos centros.




