Los conductores de Maryland verán un ligero aumento en el impuesto estatal a la gasolina a partir del 1 de julio. La nueva tasa queda en 46,6 centavos de dólar por galón, 0,6 centavos más que en el año anterior, y se suma al impuesto federal de 18,4 centavos por galón. Esta es la primera alza tras dos años de reducciones moderadas y equivale a seis centavos adicionales de impuesto por cada diez galones de gasolina regular.
El incremento responde principalmente al componente ligado a la inflación, que con un alza anual del 2,8 % agregó 0,9 centavos al impuesto estatal, compensado en parte por una caída de 0,3 centavos derivada de la disminución de los precios mayoristas en el último año. Aunque las tensiones geopolíticas en Oriente Medio provocaron picos puntuales en el precio del combustible, el promedio de los últimos doce meses fue inferior al del período anterior. En Maryland, el precio medio de venta al público se sitúa en 4,17 dólares por galón, 1,12 dólares más que hace un año.
El impuesto se compone de dos partes: una ajustada anualmente según el índice de precios al consumo y otra que grava el precio mayorista de la gasolina. Desde 2013, la primera sólo puede aumentar y está limitada a un tope del 8 %, mientras que la segunda varía con el precio de compra al por mayor. Legisladores republicanos han anunciado que buscarán eliminar este mecanismo automático de ajustes si la Asamblea General convoca una sesión especial este verano.




