En rueda de prensa el martes, la directora ejecutiva del condado de Prince George, Aisha Braveboy, anunció un nuevo plan para combatir el vertido ilegal de basura en el segundo condado más poblado de Maryland. Antes del evento se proyectó un vídeo de vigilancia que muestra a tres personas arrojando desechos junto a la intersección de Palmer Road y Tucker Road el 25 de abril. El jefe de policía adjunto, George Nichols, informó que dos de los implicados ya han sido identificados y enfrentan cargos, mientras que el tercero continúa prófugo y las autoridades piden la colaboración ciudadana para ubicarlo.
Braveboy destacó la preocupación por los residuos abandonados ilegalmente en diversas comunidades y advirtió que estos actos pueden fomentar la actividad delictiva, devaluar las propiedades y generar costos adicionales para los contribuyentes. La iniciativa busca mejorar la calidad de vida de los residentes y asegurar que los infractores asuman las consecuencias de sus acciones. «Las carreteras y los espacios públicos deben reflejar el orgullo de nuestras comunidades, no el abandono de quienes no respetan nuestras vías ni a nosotros como habitantes», afirmó la directora ejecutiva.
El jefe Nichols instó a los ciudadanos a llamar al 911 si presencian un vertido ilegal, calificándolo de «delito en curso», y anunció que el programa de recompensas del condado ofrecerá 250 dólares por información que conduzca a detenciones y condenas. Asimismo, advirtió que las sanciones van desde 1.500 dólares de multa por pequeños objetos domésticos hasta 30.000 dólares y posible pena de prisión para vertidos de gran magnitud. «A quienes crean que pueden ensuciar nuestras comunidades, les decimos: los encontraremos, los acusaremos y trabajaremos con la fiscalía para llevarlos ante la justicia con todo el peso de la ley», concluyó Braveboy.




