Los expertos advierten que el aumento de los costos energéticos provocará un efecto dominó en las cadenas de suministro de Estados Unidos. Este incremento impactará tanto en la producción como en el transporte de bienes, encareciendo el proceso logístico en todos los niveles.
Como consecuencia, se espera que los consumidores enfrenten precios más elevados tanto en las compras en línea como en los establecimientos físicos. Esta tendencia podría intensificarse si las tarifas energéticas continúan al alza, presionando aún más los márgenes de las empresas.



