Agentes federales de inmigración han llevado a cabo consultas masivas en la base de datos de la administración de vehículos de Maryland para identificar a conductores susceptibles de estar indocumentados. Durante los últimos meses, ICE habría enviado cientos de solicitudes con nombres y números de seguro social registrados en el sistema estatal, en un operativo que expertos consideran dirigido a los miembros más vulnerables de la comunidad hispana. Las autoridades habrían obtenido información sobre licencias, direcciones y antecedentes de manejo, lo que ha generado preocupación entre inmigrantes que temen exponerse al arresto o la deportación al realizar trámites rutinarios.
Organizaciones de derechos civiles y funcionarios estatales han calificado estas búsquedas como una práctica intimidatoria y solicitaron la suspensión inmediata de cualquier cooperación que no cumpla con protecciones legales. Algunos legisladores preparan medidas para limitar el acceso de las agencias federales a datos estatales sin una orden judicial específica, mientras defensores de inmigrantes hacen un llamado a reforzar la confianza de la comunidad en los servicios públicos y garantizar que la información personal no se use con fines de detención.




