Las autoridades estadounidenses han aprobado una reforma de los requisitos de capital para los bancos de gran tamaño con el objetivo de simplificar las normas y fomentar el crédito. Esta medida ajusta los métodos de cálculo de las exposiciones de mercado y reduce las exigencias para determinadas carteras de negociación, beneficiando especialmente a las entidades con amplias divisiones de trading. La iniciativa, fruto de un extenso proceso de consulta, entrará en vigor en las próximas semanas.
Los reguladores aseguran que estos cambios permitirán liberar recursos que las entidades podrán destinar a financiar proyectos productivos y apoyar a consumidores y empresas. Las mayores beneficiadas serán las grandes instituciones que hasta ahora debían inmovilizar una parte significativa de su capital para cubrir riesgos de mercado. Con esta reforma, se busca fortalecer la solidez del sistema financiero y promover una mayor dinamización del crédito en la economía.




