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marylandhispanicnews.com

WASHINGTON — La incertidumbre y las cancelaciones en el Kennedy Center están afectando directamente a los negocios cercanos. El propietario de Tazza Cafe, ubicado frente al centro cultural, asegura que sus ventas han disminuido entre un 55% y un 65%.

La caída ocurre mientras la junta directiva del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, alineada con el presidente Donald Trump, decidió cerrar la mayor parte del edificio para realizar renovaciones.

Mohamed Hyali, propietario de la cafetería, dijo que antes de las funciones sus mesas interiores y exteriores se llenaban con reservaciones. Esa actividad desapareció cuando comenzaron a cancelarse los espectáculos.

“Cuando cancelaron las funciones, perdí todas las reservaciones”, relató Hyali. Según explicó, durante los últimos dos o tres meses no ha recibido nuevas reservas porque la programación del Kennedy Center se encuentra paralizada.

Busca alternativas para mantener el negocio

Hyali ha intentado compensar la disminución de clientes ofreciendo promociones de almuerzo para los trabajadores de las oficinas cercanas.

También se comunicó con un gerente de construcción para ofrecer alimentos a las cuadrillas que podrían participar en la renovación del Kennedy Center. La propuesta incluye menús de entre $10 y $12 con opciones como pizza, bebida o sándwich.

Sin embargo, el futuro del negocio continúa siendo incierto. Hyali todavía tiene cinco años restantes en el contrato de alquiler del local.

El propietario explicó que su antiguo arrendador le brindó apoyo durante la pandemia, pero que el nuevo dueño del inmueble no ha respondido a sus intentos de comunicación.

Vecinos se organizan para apoyar la cafetería

La comunidad de Foggy Bottom ha comenzado a movilizarse para ayudar a mantener abierto el establecimiento.

Ed Comer, comisionado vecinal consultivo del sector, indicó que varios residentes se han organizado para comer en la cafetería y respaldar al negocio durante este periodo.

Comer afirmó que los cambios en el Kennedy Center han tenido un efecto devastador sobre el vecindario. Según el representante comunitario, la asistencia disminuyó después de que el nombre de Trump fuera colocado en el edificio.

Los residentes también han expresado preocupación por el futuro del emblemático complejo cultural situado junto al río Potomac. Algunos temen que las renovaciones cambien permanentemente el carácter del lugar o conduzcan a su demolición.

A pesar de las dificultades, Hyali mantiene una actitud optimista. Reconoce que los próximos dos años podrían ser complicados, pero confía en recuperar las pérdidas si logra mantener la cafetería funcionando durante las obras.

“Estoy muy seguro de que, si puedo sobrevivir dos años, podré recuperarme”, afirmó.

Por Lithzy

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