El Congreso de Estados Unidos aprobó una extensión temporal de la Ley de Intercambio de Información sobre Ciberseguridad de 2015, conocida como CISA 2015, mientras continúa el debate sobre su renovación a largo plazo.
La resolución de financiamiento provisional aprobada el martes por la Cámara de Representantes mantendría vigente la legislación hasta principios de diciembre. El Senado ya había respaldado la medida, que ahora pasa al escritorio del presidente Donald Trump.
La ley ofrece protecciones legales y de privacidad para incentivar que empresas, agencias gubernamentales y operadores de infraestructura crítica compartan información sobre amenazas y vulnerabilidades cibernéticas.
Representantes de la industria tecnológica y de seguridad han pedido al Congreso una autorización de mayor duración, especialmente ante el aumento de los ataques contra servicios esenciales y los nuevos riesgos asociados con la inteligencia artificial.
Sin embargo, los esfuerzos para lograr una renovación permanente han enfrentado obstáculos. El senador republicano Rand Paul, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado, ha solicitado que se atiendan preocupaciones relacionadas con la libertad de expresión.
Organizaciones especializadas advierten que permitir el vencimiento de la ley dificultaría que el gobierno detecte campañas cibernéticas de gran escala y alerte a posibles víctimas antes de que resulten afectadas.
Las protecciones de CISA 2015 también son consideradas fundamentales para “Gold Eagle”, una iniciativa del Departamento del Tesoro que reúne a empresas, operadores de infraestructura y agencias federales para identificar y corregir vulnerabilidades.
La resolución provisional también extiende hasta diciembre la Ley Federal de Mejora de la Ciberseguridad y el Fondo para la Modernización Tecnológica.