Propietarios de restaurantes en Washington D.C. denuncian que la burocracia está poniendo en riesgo las terrazas al aire libre instaladas durante la pandemia. Patrice Cleary, chef y dueña del restaurante Purple Patch, aseguró que recibió un ultimátum para desmontar su estructura, a pesar de que su solicitud para obtener un permiso permanente aún sigue en proceso.
Según Cleary, inspectores le advirtieron que podría enfrentar una multa de 500 dólares si no retira la terraza, e incluso que la ciudad podría demoler la estructura y cobrarle hasta tres veces el costo del trabajo. La empresaria sostiene que ha cumplido con todos los requisitos y considera injusto ser sancionada por retrasos administrativos.
El Departamento de Transporte de D.C. (DDOT) explicó que las extensiones de los permisos temporales finalizaron el 31 de mayo y que desde junio comenzaron a aplicar las nuevas normas para las terrazas permanentes. Además, indicó que el Departamento de Edificios implementó un proceso acelerado para agilizar las aprobaciones.
Las autoridades afirman que las nuevas regulaciones buscan mejorar la seguridad, garantizar estructuras más resistentes y mantener el acceso adecuado a las calles. Sin embargo, los propietarios sostienen que estos espacios se han convertido en puntos de encuentro para la comunidad y piden que se agilicen los permisos para evitar su desaparición.