Kevin Sherwood, de Springfield (Virginia), ultima los retoques al “Bay Retriever” en dique seco antes de afrontar la regata de Annapolis a Bermudas. Si todo marcha según lo previsto, botará el barco el miércoles y, a mediodía del viernes, partirá por la bahía de Chesapeake rumbo al Atlántico en un recorrido de 753 millas hasta Bermudas.
La embarcación es una de las 21 inscritas en esta clásica competencia, que se disputa desde 1979, y navega con una tripulación de cinco. Desde que la compró en 2022, Sherwood la ha preparado para las duras condiciones del océano —muy diferentes a las aguas protegidas de la bahía—, donde la ayuda siempre está cerca. En alta mar dependerán de sus propias provisiones y de la eventual asistencia de un carguero en caso de emergencia, alternando guardias de navegación y descanso en un camarote equipado con una hamaca de seguridad.
El tiempo de travesía dependerá del viento y del estado del mar: con condiciones óptimas podrían llegar el martes, con vientos moderados el jueves y con tiempo adverso el viernes. Al atracar, les aguardará un cóctel “Oscuro y tormentoso”, bebida nacional de Bermudas. Para Sherwood, el primer objetivo es completar con éxito las 753 millas, luego alcanzar Bermudas y, finalmente, luchar por un lugar en el podio.




