Un juez federal acordó el lunes aplazar el juicio civil sobre el colapso en 2024 del puente Francis Scott Key de Baltimore tras una serie de acuerdos de última hora que resolvieron la mayoría de las reclamaciones pendientes. El magistrado James Bredar, nominado por el presidente Barack Obama, reconoció estar “muy frustrado” por el momento en que se concretaron los pactos, incluidos los que pusieron fin a las demandas por la muerte de seis trabajadores que reparaban baches cuando el buque portacontenedores Dali perdió potencia y embistió la estructura en la madrugada del 26 de marzo de 2024.
Casi todas las reclamaciones por resolver corresponden a pérdidas económicas de empresas y gobiernos locales, y ninguna de las partes restantes insistió en iniciar el juicio esta semana. Bredar decidió suspender las audiencias previstas para escuchar las declaraciones iniciales de los abogados y pospuso el proceso indefinidamente para considerar argumentos que podrían derivar en nuevos acuerdos y, posiblemente, cerrar la litigación sin necesidad de juzgar.
Paralelamente, el Departamento de Justicia presentó cargos penales contra las compañías que operaban el Dali, acusándolas de conspiración, negligencia con resultado de muerte, ocultación de condiciones peligrosas, obstrucción a la investigación y declaraciones falsas, tras asegurar que el buque dependía de una bomba de combustible defectuosa. En abril se anunció un acuerdo de 2 250 000 000 de dólares entre el estado de Maryland, la empresa operadora y el propietario del buque, y la ciudad de Baltimore también se sumó a la petición de aplazar el proceso al reclamar indemnizaciones por los daños económicos derivados del derrumbe.




