Todos los vuelos de Spirit Airlines en el Aeropuerto Internacional de Baltimore-Washington quedan cancelados como parte del proceso de quiebra de la compañía. El aeropuerto, que tenía programados cuatro vuelos de esa aerolínea con destino a Boston, Houston y Orlando, advirtió a los pasajeros y a la tripulación que no se presenten en las instalaciones, ya que no hay personal disponible para gestionar reembolsos ni cambios de reserva. Se recomienda contactar directamente al proveedor de la compra o al emisor de la tarjeta de crédito y explorar opciones de otras aerolíneas para reprogramar el viaje.
La insolvencia de Spirit Airlines se atribuye a los elevados costos del combustible, a problemas técnicos en más de setenta aviones equipados con motores Pratt & Whitney y al fracaso de una fusión prevista. El alza de los precios del carburante, impulsada por las tensiones en Oriente Medio, dejó a la empresa sin liquidez suficiente, y las gestiones para un posible rescate gubernamental encontraron una fuerte oposición de acreedores, autoridades y otras compañías aéreas.
Para mitigar el impacto, varias aerolíneas ofrecen soluciones prácticas. United Airlines pone a disposición tarifas especiales durante las próximas dos semanas, mientras que JetBlue anuncia desde el 9 de julio tres vuelos diarios entre Fort Lauderdale y Baltimore-Washington, y servicio a San Juan a partir del 2 de noviembre. Además, ofrecen tarifas de rescate desde 99 dólares y reembolsos automáticos a quienes pagaron con tarjeta de crédito o débito.




