A partir de este verano, las autoridades de Maryland ampliarán el sistema de reservas en línea que estrenaron el año pasado en cinco de los parques estatales más concurridos, donde lograron procesar unas 67 000 reservaciones y atender más de 4 000 llamadas, eliminando los cierres tempranos y las filas de vehículos que a veces comenzaban a formarse a las 3 a. m. La expansión incluirá al menos ocho parques nuevos, entre ellos Gunpowder Falls, Swallow Falls, Rocky Gap y Rocks, así como varios campos de tiro en los bosques estatales de Green Ridge y Savage River. En lugar de las tradicionales cajas de pago sin supervisión, los visitantes deberán escanear un código QR en su teléfono para abonar la tarifa de 3 a 5 dólares antes de que la barrera se levante. El contrato con la empresa encargada del sistema prevé un recargo del 23 % sobre cada pago, equivalente a poco más de 1 dólar por visitante, sin desembolso inicial, y está pendiente de aprobación por la Junta de Obras Públicas en su próxima reunión el 20 de mayo.
La automatización permitirá registrar de forma precisa el momento de llegada de cada visitante, mejorando la seguridad al advertir si alguien no sale del parque a la hora prevista y facilitando la localización de personas extraviadas o heridas. Quienes no dispongan del dispositivo necesario podrán comunicarse con el servicio de atención telefónica disponible las 24 horas. Según los responsables, esta medida no modifica la estructura de tarifas, sino que garantiza su cobro en un contexto de ajustes presupuestarios y combate la evasión en las antiguas “cajas de honor”, sustituyéndolas por un sistema más eficiente y seguro.




