La muerte del senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham, fue atribuida de manera preliminar a una disección aórtica, una grave emergencia médica que ocurre cuando se produce un desgarro en la capa interna de la aorta, la principal arteria del cuerpo.
Especialistas explicaron que esta condición tiene una alta tasa de mortalidad y suele estar relacionada con la hipertensión arterial no controlada, conocida como el «asesino silencioso» porque puede dañar el organismo durante años sin presentar síntomas evidentes.
El cardiólogo Brian Choi, de la Universidad George Washington, explicó que el desgarro permite que la sangre se filtre entre las capas de la arteria, lo que puede bloquear el flujo sanguíneo o provocar una ruptura fatal. Entre los síntomas más comunes se encuentran un dolor intenso y repentino en el pecho, la espalda, la mandíbula, los hombros o el abdomen.
Por su parte, el cardiólogo David Ain, de la Asociación Americana del Corazón, señaló que cualquier dolor de estas características debe tratarse como una emergencia médica y requiere llamar al 911 de inmediato, ya que casi la mitad de los pacientes no sobrevive más de 48 horas sin una cirugía urgente.
Los especialistas también indicaron que, además de la presión arterial alta, algunos casos están relacionados con enfermedades hereditarias del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan, o con antecedentes familiares de aneurismas o disección aórtica, por lo que recomiendan realizar controles médicos periódicos para detectar factores de riesgo a tiempo.



