El gobernador de Maryland ha solicitado al Secretario de Agricultura de Estados Unidos la declaración de desastre para los agricultores de los condados más afectados por la helada tardía del mes pasado. En su misiva, señala que en algunas localidades se perdió el 99 % de la cosecha de duraznos y, según datos de la asociación vitivinícola estatal, el 36 % de la superficie de viñedos quedó completamente damnificada. El gobernante advirtió que una actuación rápida resulta esencial para garantizar la estabilidad que necesitan los productores y afrontar la próxima temporada de cultivo.
La petición del gobernador sigue a la realizada el 14 de mayo por la Asociación de Agricultores de Maryland, cuyo presidente advirtió que, aunque los labriegos son resilientes, no pueden superar esta crisis en solitario. Los primeros cálculos de pérdidas apuntan a que algunas explotaciones han perdido hasta 2 millones de dólares, lo que equivale al 100 % de sus beneficios esperados para el año. Expertos del sector y académicos coinciden en calificar esta helada como la peor de sus carreras, y coinciden en que la declaración de desastre desbloquearía recursos indispensables para indemnizaciones y apoyo financiero.
La combinación de la intensa helada de abril, que sorprendió a los cultivos en etapa vulnerable, y las persistentes condiciones de sequía conformó una “tormenta perfecta” contra la agricultura estatal. Además de las uvas, resultaron dañados los campos de fresas, arándanos, manzanas, duraznos y otros productos destinados a la cosecha directa por los visitantes. La Asociación de Agricultores representa a 7 000 familias, y sus representantes recuerdan que la agricultura sigue siendo la principal industria comercial de Maryland, con una contribución anual superior a los 8 000 millones de dólares a la economía.




