La lluvia caída en la región de Washington D.C. durante la última semana del fin de semana del Día de los Caídos, aunque trastocó algunos planes, aportó un alivio muy necesario a las graves condiciones de sequía. Según el Servicio Meteorológico Nacional en Sterling, Virginia, se registraron entre 2 y 5 pulgadas de precipitación en los siete días previos al lunes festivo, abarcando toda el territorio.
Al 19 de mayo, la totalidad de la zona estaba en sequía severa y en abril el 31 % cumplía esa clasificación, de acuerdo con el Monitor de Sequía de Estados Unidos, que se actualiza semanalmente. El próximo informe, previsto para el jueves, debería reflejar una mejoría y situar algunas áreas en sequía moderada. “Esto no rompe la sequía, pero ayuda un poco”, señaló el meteorólogo Brian LaSorsa.
En el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, el promedio de lluvia desde mayo del año pasado está casi 10 pulgadas por debajo de lo normal. Hacen falta varios eventos similares o la llegada de un sistema tropical para superar la sequía de forma definitiva. Además, LaSorsa destacó que las lluvias recientes fueron beneficiosas por caer con menor intensidad, lo que permitió una mejor absorción del agua; a diferencia de las tormentas veraniegas, que suelen ser más torrenciales y elevan el riesgo de inundaciones.




