La astronauta Jeanette Epps, quien estableció un récord de 235 días en el espacio en 2024, fue la oradora principal en la ceremonia de graduación de la Universidad de Maryland. Tras quince años de espera —durante los cuales fue reemplazada en dos ocasiones—, Epps destacó el valor de la paciencia y la actitud proactiva frente a los contratiempos, sin buscar culpables. Su propia trayectoria le enseñó que los desvíos de los planes a menudo conducen a resultados mejores de lo esperado.
Durante su intervención, la astronauta compartió la importancia del trabajo en equipo: “No se despega solo; nadie recorre la vida en solitario”, afirmó. Relató momentos inolvidables, como observar un eclipse solar desde la órbita y contemplar dieciséis amaneceres y atardeceres cada día. Estas experiencias, a veces exigentes y a veces sencillas, reforzaron su confianza en las capacidades personales y colectivas.
Epps invitó a los graduados a conservar el optimismo y la mirada puesta en el futuro, recordándoles el parche con birrete, cohete y estrellas que recibirán, símbolo de cada facultad, junto al caparazón de tortuga que brilla como una estrella guía. Citó la misión Artemisa II como ejemplo de cómo la exploración espacial puede unir al mundo, pues durante diez días la atención global se centró en un logro compartido en lugar de los conflictos.




