Es la Semana de Ingreso en Annapolis, Maryland, mientras decenas de aspirantes a guardiamarinas se preparan para graduarse este viernes. Como es tradición, el escuadrón acrobático Blue Angels ofreció su espectáculo anual sobre el río Severn, reuniendo a miles de espectadores a ambos lados del cauce, en el centro histórico y junto al monumento conmemorativo de la Segunda Guerra Mundial.
Andrew Livingston, de Millersville, describió la experiencia como “el inicio del verano”, maravillado por la velocidad y el estruendo ensordecedor de los aviones, que sobrevuelan tan cerca que hacen vibrar el pecho. Michelle Greenwalt, llegada desde Gambrills, coincide en que solo verlo en vivo permite apreciar el vuelo invertido y las maniobras milimétricas de los pilotos. Para ella y su esposo Tim, el viaje valió la pena para sentir “la emoción del sonido” y la destreza de los aviadores.
Niños y adultos de todas las edades disfrutaron del espectáculo: el pequeño Colton Grondalski, de ocho años, prescindió de protección auditiva para admirar “los trucos y la velocidad” de las aeronaves. Entre los asistentes primerizos, Chris Sewell y Sarah Brooks llegaron de madrugada para asegurarse un buen lugar frente al puente que conecta con el casco urbano. La ceremonia de graduación de la Academia Naval, prevista para el viernes, promete atraer aún a más visitantes a Annapolis.




