Las autoridades federales encargadas de la seguridad están evaluando cómo manejar los próximos eventos públicos del presidente Donald Trump tras el ataque ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en Washington. El incidente, en el que un hombre armado con pistolas y cuchillos intentó ingresar al salón donde Trump tenía previsto hablar, volvió a generar preocupación sobre los riesgos en actividades multitudinarias.
En los próximos meses, Trump participará en varios eventos de gran exposición pública, entre ellos actos por el 250 aniversario de Estados Unidos, actividades relacionadas con la organización conjunta de la Copa Mundial y mítines políticos destinados a fortalecer el apoyo republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Ante este escenario, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, se reunirá con representantes del Servicio Secreto, el Departamento de Seguridad Nacional y el equipo de operaciones presidenciales para revisar qué medidas funcionaron en el último incidente y definir nuevos protocolos de protección para futuras apariciones públicas del mandatario.




