La administración del presidente Donald Trump anunció planes para trasladar cientos de empleos federales de investigación agrícola ubicados en el área de Washington D.C. a distintas regiones del país. El Servicio de Investigación Agrícola decidió cerrar el Centro de Investigación Agrícola Beltsville, que ocupa 2 600 hectáreas en el condado de Prince George y cuenta con una larga trayectoria. En total, el Departamento de Agricultura reubicará a más de 2 500 empleados del área metropolitana en varios centros regionales.
Según la secretaria de Agricultura Brooke Rollins, estas medidas acercarán los programas de investigación a las universidades con misiones de tierras concesionadas y a las necesidades específicas de cada región, optimizando recursos y mejorando la eficiencia. Además del Servicio de Investigación Agrícola, los cambios afectarán al Servicio de Investigación Económica y al Instituto Nacional de Alimentación y Agricultura, con algunas posiciones trasladadas a oficinas en Kansas City, Misuri.
Legisladores de Maryland, encabezados por el congresista Glenn Ivey, calificaron la decisión de ilegal y anunciaron que emprenderán acciones legales si es necesario. Aseguran que el cierre interrumpe décadas de estudios que no pueden replicarse y sostienen que mantener y modernizar el centro es fundamental para apoyar a los agricultores y evitar el desperdicio de fondos públicos. Califican la medida de contraria al interés de los productores de todo el país.




