Un invierno “peligroso” con descensos prolongados de temperatura dejó un número récord de 77 muertes por frío, dos más que el anterior máximo de 75, y casi 3.000 ingresos en salas de urgencias en Maryland, según datos oficiales. Además, 326 personas fueron atendidas por exposición a monóxido de carbono y se registraron 907 llamadas al servicio de emergencias médicas, cifras que superan ampliamente los registros de temporadas anteriores.
Del total de fallecidos, 46 tenían 65 años o más y casi el 70% eran hombres; alrededor del 16% se consideró población sin hogar mientras que el 69% contaba con domicilio registrado. Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de extremar las precauciones, especialmente con vecinos vulnerables, y reforzar la identificación y atención temprana de quienes corren mayor riesgo.
Expertos señalan que, pese al calentamiento global, se observan episodios de frío extremo más intensos y prolongados. El director del departamento de Salud Ambiental subraya la necesidad de que los servicios de salud pública y emergencias estén preparados tanto para olas de calor como para picos de frío.




