Kiki Rice y las Bruins de UCLA se miden a Carolina del Sur en la final del campeonato nacional femenino de la NCAA este domingo a las 15:30 en Phoenix. UCLA llega con un récord de 36-1, mientras que Carolina del Sur presenta 36-3, en busca de su segundo título nacional en tres años.
La guardia sénior, de 1,80 m, creció en Bethesda, Maryland, en una familia de gran tradición deportiva: su hermano y su padre jugaron baloncesto en Yale y su madre practicó tenis en esa misma universidad. Tras una etapa invicta en el instituto Sidwell Friends y ser considerada la segunda mejor recluta del país, Rice decidió unirse a UCLA atraída por la oportunidad de impulsar el programa hasta cotas inéditas. “Quería ayudar a llevar al equipo a lugares donde nunca había estado”, asegura su madre, Andrea.
Esta temporada es ya la mejor en la historia del baloncesto femenino de UCLA: invictas en la temporada regular de conferencia (22-0), campeonas del torneo de conferencia por segundo año consecutivo y con su primer puesto en el ranking nacional, las Bruins acumulan 30 triunfos seguidos. En la semifinal ante Texas, Rice sumó 11 puntos y cinco rebotes para sellar el 51-44, demostrando que la experiencia del Final Four del año pasado ha servido de base. “Mantener el foco y controlar lo que podemos controlar nos ha preparado para esta oportunidad”, afirmó la jugadora.




